Siete maneras de ayudar a las empresas a hacer frente a las condiciones invernales

RSA Group

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Winter Weather

RSA Risk Consulting ofrece 7 sencillas medidas preventivas para ayudarle a proteger a sus clientes, empleados y activos.

 

1. Manténgase alerta

Desarrolle un plan de clima invernal como parte del plan general de mantenimiento de edificios y equipos, así como un plan de contingencia, que debe incluir funciones y responsabilidades definidas para las actividades y la respuesta de emergencia. Elabore listados de comprobación para la inspección de edificios, los equipos de proceso y cualquier equipo de protección contra incendios basado en el agua, y controle las alertas por mal tiempo.

2. Minimizar el riesgo de resbalones, tropiezos y caídas

Compruebe que los equipos para la retirada de nieve y hielo de las vías de circulación sea el adecuado y haga uso de ellos. Identifique los caminos peatonales más transitados con riesgo de formación de hielo para poder tomar precauciones y asegurarse de que los escalones exteriores y las barandillas están en buen estado.

Las mejores horas para echar sal o gravilla son las primeras de la noche y/o las primeras de la mañana. No utilice agua caliente o cualquier otro líquido en las zonas de paso, ya que podría volver a congelarse y aumentar el riesgo de lesiones. Coloque alfombrillas absorbentes y antideslizantes en el suelo detrás de las puertas para evitar que la nieve y el hielo entren en el interior del edificio y creen charcos. 

3. Prepárese para la interrupción de la actividad por cortes de electricidad

Incluso un breve corte de luz puede tener un costoso impacto en las empresas, desde la pérdida de productividad hasta la imposibilidad de aceptar pagos electrónicos, por lo que hay que tener un plan de contingencia. Dependiendo de la naturaleza de la empresa y de sus recursos, considere la posibilidad de instalar un generador de reserva in situ o de conectar una fuente de energía temporal. Asegúrese de que los generadores de emergencia se mantengan y prueben y que los depósitos de combustible estén llenos. Considere la posibilidad de instalar dispositivos de protección contra sobretensiones en los equipos sensibles, como los equipos informáticos, para reducir el riesgo de que se produzcan daños por cortes de electricidad, apagones y sobretensiones cuando se reestablezca el suministro eléctrico.

4. Reducir los riesgos de la conducción con mal tiempo

Si los empleados conducen vehículos de empresa como parte de su trabajo, asegúrese de que todos los vehículos estén preparados para las bajas temperaturas, para la seguridad de los empleados y para proteger a la empresa de cualquier responsabilidad. Las revisiones de seguridad para el invierno deben incluir los neumáticos, la batería, la calefacción, los frenos, los descongeladores del parabrisas, el anticongelante y otros niveles de líquidos. Equipe los vehículos con herramientas de emergencia como un rascador de nieve, una pala, una manta, un botiquín de primeros auxilios y una linterna. El personal debe recibir formación sobre las técnicas de conducción en invierno y sobre qué hacer en caso de accidente.

La nieve y el hielo, así como los árboles derribados por los fuertes vientos, también pueden provocar retrasos en los desplazamientos que podrían impedir a los empleados llegar al lugar de trabajo. Para evitar confusiones en caso de mal tiempo, es útil establecer una política que especifique que personal debe acudir y como se contactará con él.

5. Evitar la congelación de las tuberías y los daños causados por la descongelación del agua

La congelación y la expansión del agua pueden causar daños físicos directos en los equipos o las tuberías, así como daños indirectos que pueden producirse tras el deshielo. Los locales comerciales suelen tener espacios susceptibles de sufrir congelación de las tuberías, como los almacenes y las zonas de depósito.

Asegúrese de que los sistemas de calefacción se inspeccionan y mantienen con regularidad y, en la medida de lo posible, mantienen las temperaturas por encima de los 4°C. Elabore un plan para proteger las tuberías y los depósitos de agua de la congelación, e instale termostatos y sensores de congelación si aún no están instalados. Si los edificios están desocupados durante un periodo de tiempo, drene y desconecte las tuberías de agua, los depósitos y los sistemas de calefacción. No utilice nunca un soplete o una llama para descongelar tuberías y equipos obstruidos por el hielo.

Asegúrese de que todas las válvulas de cierre están en funcionamiento y de que el personal responsable conoce su ubicación para poder actuar rápidamente para aislar el agua en caso de fuga.

6. Utilizar los calefactores de forma segura en el lugar de trabajo

Debe evitarse el uso de calefactores portátiles siempre que sea posible: si es absolutamente necesario, utilice convectores eléctricos o calefactores de ventilador con interruptores termostáticos para evitar el sobrecalentamiento. Coloque los calefactores en una superficie plana a una distancia mínima de un metro de los materiales combustibles, no los deje nunca en funcionamiento sin vigilancia durante mucho tiempo y asegúrese de que están apagados cuando el edificio esté desocupado. No utilices nunca calefactores eléctricos, de parafina o gasoil, ya que pueden suponer un importante riesgo de incendio.

7. Proteger el techo, los locales y el público

Si la nieve se acumula, su peso puede hacer que el tejado se hunda o incluso se derrumbe. La nieve derretida también puede hacer que el agua se filtre en el tejado y dañe el techo de abajo. La nieve o el hielo que caen del tejado pueden herir a otras personas o causar daños en su propiedad.

Inspeccione los canalones del tejado y las bajantes para asegurarse de que están en buen estado y no están obstruidos, ya que las condiciones invernales suelen aumentar el riesgo de entrada de agua. Limpie los tejados de la nieve y el hielo acumulados antes de que alcancen una carga peligrosa.