Por qué 2021 abre una nueva era de oportunidades para el sector ferroviario europeo

RSA Group

Date:

Adobestock 275517424 1

La Comisión Europea ha declarado 2021 como el «Año Europeo del Ferrocarril». Esta campaña tiene como piedra angular las consideraciones medioambientales y de sostenibilidad, pero eso es solo una parte de las oportunidades de crecimiento futuro del ferrocarril en todo el continente una vez que el sector se haya recuperado del impacto directo de la crisis actual.

Antes de la pandemia, el sector ferroviario ya se encontraba en una buena posición para aprovechar el aumento de la demanda de opciones de transporte más ecológicas. El tren representa el 7,6 % del transporte de pasajeros y el 17,4 % del transporte de mercancías, pero tan solo el 0,5 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que ya es una opción atractiva para las personas y empresas que tratan de reducir su huella de carbono.

Además, estaban construyéndose nuevas líneas, estaciones e infraestructuras auxiliares por toda Europa y existían planes para construir más en el futuro. Todo ello son buenas noticias para los diferentes tipos de empresas presentes en el sector ferroviario, desde las compañías operadoras, que pueden aumentar sus volúmenes de pasajeros con nuevos servicios, hasta los fabricantes de material rodante y señalizaciones, que producirán los equipos necesarios para sostener este crecimiento.

Además de eso, las cambiantes circunstancias del mundo que nos rodea podrían dar lugar a una transición modal aún mayor hacia el tren, especialmente en el transporte de pasajeros.

Muchas aerolíneas han tenido dificultades durante los últimos años y han sufrido ante la fuerte competencia que ha presionado a la baja las tarifas y ha lastrado sus beneficios. Sin embargo, el sector se enfrenta ahora a presiones aún mayores debido al brote de COVID-19, que ha provocado que la demanda de transporte de pasajeros prácticamente desaparezca durante meses. El panorama de la aviación será muy diferente después del coronavirus y probablemente muchas aerolíneas europeas tengan que reducir considerablemente su tamaño o incluso se vean abocadas al cierre.

A consecuencia de ello, muchos pasajeros podrían optar por recurrir al tren como el medio de transporte más rápido, asequible y ecológico a su disposición, ya que el avión podría dejar de ser una alternativa viable para sus viajes. Y no solo de trabajo, también de ocio: la versión revisada de la Eurocopa 2020, prevista inicialmente para el verano pasado, iba a celebrarse en diferentes sedes de Europa sobre la base de que los equipos y los aficionados podrían desplazarse de un partido a otro en avión. El torneo se ha pospuesto a este año, pero ¿podrá una industria aérea tocada seguir facilitando los movimientos de tantas personas para entonces? ¿O los pasajeros tendrán que recurrir al tren de alta velocidad?

En estos momentos, ninguno de nosotros sabe a ciencia cierta qué aspecto tendrá el transporte después de que se haya resuelto la pandemia de coronavirus. Podría ocurrir que un cambio más permanente hacia el teletrabajo rebaje las tensiones que sufren las concurridas redes de cercanías, mientras que las rutas de larga distancia en tren de alta velocidad siguen creciendo.

Sin embargo, lo que sí sabemos es que las personas necesitarán viajar y que el cambio climático es una cuestión de primer orden. Y lo que cada vez es más evidente es que el tren, con sus sólidas infraestructuras actuales y las inversiones continuas de la UE y los gobiernos nacionales, se encuentra en una posición excelente para elevar su cuota de mercado durante los próximos años.

 

Steve Medhurst 1600X900 (002)

Steve Medhurst

Global Rail Industry Specialist Lead

steve.medhurst@uk.rsagroup.com